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domingo, 8 de febrero de 2015

Carta a Elvira Lindo

Estimada Elvira:
 
Leo su artículo de este fin de semana, "Lectores y piratas", y no dejo de preguntarme si Vd. y yo, como escritora y “pirata” que somos, llegaríamos a ponernos de acuerdo algún día en algo tan delicado como la “piratería” y los derechos de autor/a.

Dejando claro desde el minuto uno que comparto gran parte de su análisis y punto de vista, también he de decir que hay otra gran parte, seguramente la más sustancial e importante, con la que no estoy en absoluto de acuerdo con Vd. No obstante, y vaya por delante, ni la considero mi enemiga ni su inquietud me parece un tema baladí del que hacer una interpretación malintencionada. 

Creo, sin lugar dudas, que realmente le importa y preocupa el nivel cultural de nuestro país, como también creo que realmente le importa y preocupa que en este país pueda existir una abundante masa social que considere la lectura una actividad cultural por la que no merece la pena pagar nada en absoluto. No obstante, permítame el atrevimiento de decirle que veo en su análisis una ausencia total de autocrítica y, en ocasiones, una interpretación de los datos y la realidad un tanto simplista cuando no tendiendo a la generalización.
Como persona a la que desagrada el discurso del “y tú más” que soy, intentaré trasladarle mi opinión haciendo uso de preguntas y argumentos con la única intención de ayudarla a entender mi punto de vista, del mismo modo que nos ayudan sus artículos de opinión a entender el suyo. 

Lo primero, me gustaría destacar que no todo el mundo recurre a la “piratería” para acumular obras que luego no leerá o para “hacer el mal” de forma gratuita e indiscriminada. Hay gente que, por desgracia, no se puede permitir pagar los desorbitados precios de algunos libros, incluso en formato digital, y es precisamente por esas personas por las que no debemos caer en el error de generalizar con las cifras.
 
Inicia su artículo con un “Del 58% de los españoles que dicen leer en formato digital, solo el 32% paga por las descargas. El restante 68% lo hace de manera ilegal” para acto seguido echarse las manos a la cabeza por la crisis del libro sin preguntarse antes por las razones de estas cifras. En ningún momento se pregunta Vd. qué hay detrás de esas cifras o qué razones lleva a tantas personas a recurrir a la práctica de la “piratería” y si el resultado a esas preguntas podría arrojar algo de luz sobre las razones de la “crisis del libro”.
¿Cree Vd. que de ese 68% de personas nadie estaría dispuesto a pagar un precio simbólico o incluso el precio real del libro si tuviera recursos suficientes para  hacerlo? ¿Cree Vd. que en ese amplio porcentaje no hay nadie razonable dispuesto a hacer las cosas de otra manera de poder hacerlo? ¿Cree Vd. que la solución pasa por negar a toda esa gente, sin hacer distinciones entre ellos, el acceso a la cultura sin preguntarse antes qué es lo que llevó a todas esas personas a recurrir a la “piratería”?
No sé Vd. pero yo dudo mucho de la eficacia de medidas que pretendan restringir o limitar el acceso libre y gratuito a libros o bienes culturales cuando medio país, ya de por sí, no puede acceder a ellos por no disponer de recursos o dinero suficiente. Basta con investigar los datos de pobreza infantil, pobreza extrema, pobreza energética, exclusión social o tasa de paro para darse cuenta de lo que hablo. Así que llegados a este punto, permítame decirles una cosa a esos padres y madres “piratas” que a Vd. tan poco le gustan: GRACIAS. Gracias por educar a vuestros hijos e hijas en el hábito de la lectura sin dejaros arrollar por la crisis o por la imposibilidad de adquirir libros por su elevado coste o por no disponer de medios económicos suficientes para poder haceros con ellos. Gracias. 

En cuanto a los 1.000 libros… No puedo mentirle, querida Elvira, a Vd. no puedo mentirle. Reconozco que alguna vez me descargué más de 1.000 libros. Es más, puede que más de 10.000, y no por ello me siento orgulloso, y no por ello me siento “acumulador o poseedor” compulsivo. Simplemente eran paquetes de literatura clásica, así colgados en la red, sin opción a dejarnos en el camino los otros 9.999 restantes que no necesitábamos, pero discúlpeme ante todo si me niego a pagarle a nadie, a ninguna editorial o a ninguna “Sociedad General de Autores o Editores” cantidades ingentes de dinero por obras escritas hace décadas o siglos. 
¿Cree Vd. que soy un delincuente al que la justicia debe perseguir y sancionar por compartir o descargar obras de Nietzsche, Kant o Kafka de internet? ¿Cree que debo pagar alguien por leer el Quijote, Don Juan Tenorio o el Romancero Gitano? ¿Cree Vd. que debo pagar a alguien por leer una obra de un autor muerto hace quinientos años? ¿Sabe Vd. si en ese estudio se pregunta a la gente si lo que descargan también son obras de Bécquer o simplemente libros recién editados y publicados? Yo no lo sé, y es por ello que no generalizo. Lo que sí puedo asegurar es que es más fácil encontrar y descargar libros de antes del año 2000 o de 1800 que del año 2014.

Reflexiona y plantea si “podríamos pensar que este desmedido pirateo ha tenido como feliz resultado que en nuestro país se haya elevado el nivel cultural, pero ¿y si no fuera así?”, y yo le pregunto, ¿es a caso el elevado número de ventas de un libro o de varios libros un indicador fiable de un aumento del nivel cultural de un país? ¿Cree Vd. que podríamos medir el “nivel cultural” de un país basándonos en la prosperidad de las editoriales o el número de ventas cuando son libros como “Ambiciones y Reflexiones” o “Cincuenta sombras de Grey” los que revientan el mercado? Y ojo, no valoraré el inexistente aporte literario de estos dos últimos libros mencionados, pero ni a mí, un “pobre pirata”, se me ocurriría culpar de “la crisis del libro” o de la “burbuja editorial” al hecho de “abusar de los libros basura” como Vd. señala, cuando son estos, precisamente, los que para desgracia de un país disparan las ventas en numerosas ocasiones.

Permítame decir que hoy perdió Vd. una oportunidad de oro para hacer algo diferente, para hacer algo de autocrítica real. Habla Vd. de "puertas al campo" y lucha contra la piratería, cuando lo verdaderamente pionero y diferente será tirar de las orejas, de una vez por todas, a esas personas que inflan los precios de los libros sin justificación alguna, a esas grandes editoriales (al igual que hacen las grandes discográficas) que no contentos con llevarse cantidades ingentes de dinero por un trabajo que no es suyo sino de los autores se matan por subir más y más los precios mientras persiguen a ciudadanos y ciudadanas que, por poder, no pueden ni pagar el recibo de la luz. ¿Por qué no se pregunta si 25€ reflejan el precio real de un libro de tapas blandas editado y publicado hace cinco años? ¿Cree Vd. que un libro en formato digital puede costar 10 o 15€? ¿Cree Vd. que alguien en su sano juicio va a pagar esas cantidades cuando el simple hecho de llegar a fin de mes es toda una odisea?

Dejen de poner el foco en la piratería, querida Elvira. A muchos nos encantaría poder pagar todos los libros que leemos. Muchas veces lo intentamos y ahorramos duramente para ello. A muchos nos encantaría tener un mueble inmenso lleno de libros originales plagados de riqueza cultural, pero no insistan, o llegan a un término medio y a un precio real o nuestra miseria seguirá impidiéndonos pagar el cine, las series, internet, la tv, los libros y una larguísima lista de cosas que, de ser pagadas, nos dejarían directamente en la mismísima ruina y decadencia. Ojalá tuviéramos un sueldo y empleo dignos que nos ayudasen con esta empresa, pero, a día de hoy, es misión imposible.

Y fíjese Vd, querida Elvira, que pese a ser un "malvado pirata" no estoy de acuerdo con el todo gratis. No estoy de acuerdo con el descargar por descargar para acumular en un disco duro. No estoy de acuerdo con las páginas webs que roban contenido a los/as autores/as para luego lucrarse o bien vendiendo lo que no es suyo o bien mediante el uso de banners publicitarios alojados en webs de descarga. No estoy de acuerdo con eso, como tampoco estoy de acuerdo con pagar más de la cuenta por algo publicado hace ya doscientos años o dos décadas. Pero por si esto fuera poco, ¿sabe Vd. lo humillante que resulta para un estudiante enfrentarse a principio de curso al precio de los libros escolares? ¿Sabe Vd. lo que es que una Universidad te exija comprar 25 libros para 10 asignaturas y el precio medio de cada libro sea de 39€? Si, 975€ por 25 libros que reeditan año tras año para que nadie los pueda “heredar” de ningún ex-alumno. Y todo ello mientras aumentan las tasas y las matrículas universitarias, reducen becas, tenemos cero expectativas de trabajo y futuro y la crisis no nos da tregua alguna. Claro que a muchos nos gustaría pagar, pero no podemos con todo, querida Elvira. Y cuando no podemos con todo, entonces fotocopiamos o descargamos su contenido para ahorrarnos 25€ que no sabemos muy bien a dónde van a parar cuando decidimos no ahorrárnoslos. 

¿Alguna vez se le ocurrió a alguien bajar los precios de los libros físicos? ¿Alguna vez se le ocurrió a alguien el pago fraccionado? ¿Alguna vez se le ocurrió a alguien facilitar la compra por internet hasta hacerla tan simple como segura para que el esfuerzo requerido sea tan bajo que a las personas se les haga más fácil pagar y descargar que pasarse medio día buscando contenido “ilegal”? ¿Alguna vez se le ocurrió a alguien, además de a Juan Gómez-Jurado, vender más libros en formato digital gracias a una buena campaña de bajos precios? Puede pulsar aquí y verá con exactitud a qué me estoy refiriendo. ¿Cómo una persona puede vender un libro por 2 o 3€ mientras que otro lo vende con el mismo formato por 12 o 13€?

Podemos culpar únicamente a la piratería; podemos culpar únicamente al lamentable Ministro de Educación y Cultura, que no contento con arruinar nuestro sistema educativo también fulmina nuestra cultura con un IVA del 21%, pero si no somos capaces de hacer autocrítica y ver los males que también tenemos en nuestras casas, gremios y entorno, entonces sólo aprenderemos a señalar a los demás y nunca a uno mismo. Será entonces cuando a uno le culpen de mirar más por su bolsillo que por el interés general, aunque seguramente este no sea su caso.

No creo que la solución para fomentar la lectura sea evitar que la gente sin recursos pueda leer. No creo que la solución para aumentar las ventas de libros pase por perseguir y sancionar a usuarios/as o internautas que comparten sin ánimo de lucro libros o contenido similar por internet. No creo que me merezca el cierre de mi Blog por colgar de forma reiterada enlaces a contenidos de periódicos, como acabo de hacer hoy al enlazar su noticia para que sea leída por todo el mundo.

Hay estudios que demuestran que las mismas personas que descargan contenido gratis de internet estarían dispuestas a pagar una módica cantidad por ese contenido, aprovechen esa oportunidad y aparquen ya, de una vez por todas, el mantra de “la culpa es de la piratería”.

Para terminar permítame una confesión, querida Elvira: cuando un autor o artista se gana a la gente volcándose en ayudarles a adquirir su obra a un módico precio, ese autor o artista se acaba ganando a un cliente fiel al que no le importará ahorrar y pagar más la próxima vez. Tome nota de esto en vez de lanzarnos piedras.

Sin más que añadir, le envío un cordial y afectuoso saludo de “pirata”, como también se lo mando a todas esas personas, padres y madres “piratas” que no desisten en educar a sus hijos en el hábito de la lectura pese a la crisis y las dificultades económicas.

Atte. Víctor Pelaz.


Artículo "Lectores y piratas": http://elpais.com/elpais/2015/02/05/opinion/1423162213_675801.html 

6 comentarios:

  1. Anónimo8/3/15 21:24

    No lo podria haber dicho mejor. Opino exactamente lo mismo que tu, y yo tambien me descargo libros que me encantarian pagar, pero a causa de los precios que tienen no puedo siendo estudiante.

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    1. Muchísimas gacias. A mí me encantaría poder pagar todo lo que leo. Es más, a mí me encantaría disponer de dinero suficiente como para poder darme el capricho (aunque hoy en día es más un lujo que un capricho) de comprar libros en abundancia con los que poder disfrutar y aprender más y más, pero me resulta imposible. Es una pena que algunos/as autores/es no sean capaces de entender eso.
      Esperemos que algún día mejore nuestra economía :-) Un saludín y gracias por pasarte y comentar :-)

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  2. Totalmente de acuerdo 😊

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    1. Muchas gracias por pasarte, Aida. :-) Un besín, guapísima.

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  3. Totalmente de acuerdo con lo que expones. Agregaria eso si que cultivarse no es solo adquirir un libro y absorver su contenido, es tal como hablas de las Universidades, tener 25 libros de un tema para comparar, analizar, concluir y canalizar el propio pensamiento, discernir entre diversos puntos de vista de diferentes autores para canalizar una propia opinion. Si nos basaramos solo en uno, es solo la transmision y divulgacion de lo que un unico autor manifiesta en una sola obra. Mal que mal, las bibliografias en las que se basan algunos textos poseen mas de un solo registro, o me equivoco?. Un saludo desde Chile.

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    1. Totalmente de acuerdo. A muchas personas nos ayuda en los estudios el poder acceder a diferentes manuales o a textos de autores con diferentes puntos de vista. Es por eso que no creo que se deba criminalizar a todo "pirata" por igual, puesto que muchos lo único que buscan es enriquecerse y formarse con el contenido, no sólo leer y acumular, pero con semejantes precios... o recurren a la "piraratería" y la descaga online o se quedan sin esa posibilidad y ayuda.
      Un saludo desde España. :-)

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